La geomalla compuesta de acero y plástico se fabrica con alambres de acero de alta resistencia (u otras fibras) que han recibido un tratamiento especial, combinados con polietileno (P.E) y otros materiales auxiliares. Estos materiales se extruyen para formar una banda compuesta de alta resistencia a la tracción. La superficie de la banda tiene una textura rugosa en relieve, lo que la convierte en una banda de plástico reforzado. A continuación, esta tira única se teje por urdimbre tanto longitudinal como transversalmente. Mediante un proceso especial de soldadura ultrasónica, las uniones se sueldan para formar una geomalla reforzada.